El presidente Rodrigo Paz fue invitado al partido del repechaje de la Selección Boliviana frente a Surinam, pero decidió no asistir y entregar su entrada a un niño de Santa Cruz. Con este gesto, priorizó sus responsabilidades en Bolivia y al mismo tiempo permitió que un menor viva la emoción de apoyar a la Verde en un encuentro histórico.
Durante una llamada telefónica, el mandatario transmitió a Lucas y a su padre, Diego, la invitación para formar parte de la barra oficial de hinchas bolivianos que acompañará al equipo en Monterrey. “Hemos buscado a jóvenes bolivianos amantes del fútbol y de la selección para que puedan conocer la ciudad, estar en los preparativos y llevar buena energía a nuestro equipo”, señaló el Presidente.

Un acto simbólico que resalta el compromiso con la niñez y el deporte, mostrando que la pasión por el fútbol también puede convertirse en un mensaje de solidaridad.
Durante la conversación, Paz recordó la importancia de la disciplina y el esfuerzo desde temprana edad, señalando que los jugadores que hoy integran la selección llegaron allí gracias al trabajo constante y la dedicación. Animó al niño a mantener su pasión y cuidado, con la esperanza de que algún día pueda formar parte del equipo nacional.
La iniciativa busca incentivar el deporte y ofrecer oportunidades a los jóvenes bolivianos, promoviendo la identidad y el apoyo a la selección, especialmente en zonas como el Plan 3000 de Santa Cruz, donde el fútbol se ha convertido en un canal de desarrollo y formación.

