El presidente Rodrigo Paz participó este domingo en la misa de Domingo de Ramos en la Catedral Metropolitana de La Paz, donde resaltó la importancia de la fe, la familia y la patria como pilares fundamentales para superar los momentos difíciles. En un ambiente de recogimiento, el mandatario agradeció a la iglesia por acoger a las familias en una celebración que, según sus palabras, refleja la felicidad de un pueblo que encuentra esperanza más allá de lo material.
Durante la ceremonia, Paz compartió un mensaje personal y espiritual, destacando que este día tiene un significado especial dentro de su propia familia. “Con la mayor humildad quiero agradecer a nuestra iglesia por cobijarnos en este día tan especial, en el que se reúnen las familias y se celebra la fe en Dios”, expresó, subrayando que la unión y la fe son motores de esperanza para la sociedad boliviana.

El presidente también invitó a los cristianos a reflexionar sobre la vida de Jesús, recordando los momentos de traición y dolor que vivió como lecciones para fortalecer la familia, la patria y la sociedad. “Son momentos difíciles, pero también de mucha esperanza. Hay quienes nos traicionaron, pero la inmensa sabiduría de la familia y de la patria nos permitirá salir adelante”, afirmó, transmitiendo un mensaje de resiliencia y confianza en el futuro.
Finalmente, Paz concluyó su intervención con una invocación de bendiciones para el país y sus ciudadanos. “Dios bendiga la patria, Dios bendiga a sus familias y nos dé la fuerza para salir adelante. Dios bendiga a Bolivia”, dijo, dejando un mensaje de unidad y esperanza en el inicio de la Semana Santa.

