La campaña electoral en Bolivia concluye el 18 de marzo, y las elecciones de gobernadores y alcaldes se llevarán a cabo el 22 de marzo.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) criticó la guerra sucia, instando al respeto y a un debate saludable, argumentando que esta práctica empobrece el debate público y degrada la política y la confianza ciudadana en la democracia y sus líderes.
Algunos frentes políticos denuncian sufrir "ataques" y campañas con datos engañosos, actualmente bajo fiscalización. Los ciudadanos votarán para elegir autoridades departamentales y municipales en el próximo periodo de gestión.
La normativa electoral prohíbe actividades proselitistas y difusión de propaganda política antes del periodo de silencio electoral. En las elecciones subnacionales del 22 de marzo, los bolivianos votarán por gobernadores, alcaldes, asambleístas departamentales y concejales municipales.

