El Gobierno de Bolivia denunció este miércoles ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) una serie de hechos que, según sus autoridades, ponen en riesgo el orden democrático y la institucionalidad del país.
Durante una sesión extraordinaria convocada para analizar la situación política interna, el canciller Fernando Aramayo advirtió sobre acciones de grupos organizados que buscan desestabilizar al gobierno constitucional del presidente Rodrigo Paz.
Aramayo señaló que en las últimas semanas se registraron ataques a instituciones públicas, amenazas contra servidores estatales y bloqueos de rutas estratégicas que han afectado el abastecimiento de alimentos, medicamentos e insumos esenciales.
El ministro expresó además preocupación por presuntos vínculos entre actores políticos y estructuras que operan al margen de la legalidad, con el objetivo de instrumentalizar el conflicto social mediante mecanismos de presión incompatibles con el Estado de Derecho.
Si bien reconoció el derecho a la protesta pacífica y la libertad de expresión, Aramayo enfatizó que ninguna demanda política puede justificar la violencia, la intimidación o la vulneración de derechos fundamentales de la población.
El canciller aseguró que el Ejecutivo ha mantenido abiertos los canales de diálogo y ha actuado con prudencia y contención, buscando soluciones pacíficas y constitucionales. Sin embargo, alertó sobre sectores que desconocen decisiones de la justicia constitucional.
Ante este panorama, Bolivia solicitó formalmente el respaldo de la OEA y de sus Estados miembros para preservar el orden democrático, condenar la violencia política y acompañar los esfuerzos de pacificación y diálogo.
El Gobierno pidió también al secretario general de la OEA un seguimiento político a la situación boliviana, con el fin de fortalecer la institucionalidad y la paz social.
El viceministro Carlos Paz Ide agradeció las expresiones de apoyo recibidas de países como Argentina, Chile, Ecuador, Perú y Estados Unidos, destacando que reflejan un compromiso hemisférico con la democracia.
Finalmente, Bolivia reafirmó ante la OEA su adhesión a la Carta Democrática Interamericana y su convicción de que el diálogo, el multilateralismo y la paz son las únicas vías legítimas para la convivencia democrática.
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